23 Feb «Recomiendo a muchas empresas sevillanas como la nuestra que acudan a Sevilla Emprendedora porque les ayudarán a mejorar su gestión»
“Se lo he dicho a muchas pequeñas empresas sevillanas que conozco. Les recomiendo que acudan a Sevilla Emprendedora para que les ayuden a mejorar su gestión. Se lo explico desde nuestra experiencia, muy positiva. Porque su equipo de mentorización y consultoría va contigo de la mano y te hace ver de modo muy concreto y práctico cómo organizar más adecuadamente tus procesos, tus operaciones, tu generación de ingresos”. Testimonio de Ricardo Arenas, fundador y gerente de Quesonamores, que comercializa desde Sevilla con marca propia quesos artesanales de gran calidad elaborados dentro y fuera de España.
“En nuestra sociedad, la mayoría de las empresas son pequeñas, y muchas duran poco tiempo porque a quienes las fundan les falta formación en gestión empresarial. Lo veo constantamente. Pueden ser competitivas por su producto o servicio, pero en lo que fallan es en no tener un enfoque actualizado y adecuado sobre cómo organizarse, cómo plantear bien su funcionamiento, cómo hacer viable su negocio. Muchas están muy desorientadas. Por eso les recomiendo que acudan a Sevilla Emprendedora y aprovechen sus recursos gratuitos de formación y consultoría. Con profesionales especializados que te van a acompañar en tu evolución y te van a ayudar a solucionar carencias y a modernizar tus métodos”. Lo dice Ricardo Arenas, sevillano, de 50 años de edad, al frente de su empresa Quesonamores, que tiene su sede junto al Polígono La Negrilla.
El queso es su pasión. “Amor por el queso gourmet” es su lema. Reyes Cordero y él han puesto en pie la gestión de una empresa que maneja más de 4.000 referencias de quesos artesanales creados en España, Portugal, Francia, Italia, Holanda y otros países europeos.
Cómo mejorar el margen de beneficio
Para ser capaces de articular de modo más eficiente su reto, están muy agradecidos a todo lo que les ha aportado Sevilla Emprendedora, servicio gratuito de formación y consultoría promovido por el Ayuntamiento de Sevilla. “Por ejemplo, nos ayudaron a organizar mejor el margen de beneficio en las operaciones, o cómo no repercutir en los clientes lo que son problemas de funcionamiento en logística o con los proveedores”.
Recuerda Ricardo Arenas que “Reyes y yo descubrimos Sevilla Emprendedora al ver uno de sus carteles en una marquesina, con la foto de dos personas que han tenido apoyo para emprender. Y le dije: “Ahí tenemos que estar nosotros”. Nos incribimos, nos dieron una cita, y empezamos”.
“Si llego a enterarme antes de la existencia de Sevilla Emprendedora, me hubiera ahorrado mucho tiempo del que había dedicado a dar vueltas para intentar enterarme de cómo tramitar con diversos organismos públicos los trámites que requería mi empresa”.
Corregir las inercias para gestionar la contabilidad
Valora muy positivamente lo que le han aportado, para mejorar la gestión de Quesonamores, profesionales del equipo de mentorización y consultoría de Sevilla Emprendedora. “Estamos muy agradecidos a Gayaz Kalas, a Salvador Guerrero, a Andrés Trejo, entre otras personas. Son muy buenos. Ayudan a aprender, a pensar. Por ejemplo, Andrés nos ha ayudado muchísimo a mejorar en cómo gestionar la contabilidad. Nos obligaba a hacer bien lo que por inercia no cuidábamos”.
La trayectoria profesional de Ricardo Arenas está relacionada con el queso desde hace 25 años, sobre todo el artesanal. Trabajó mucho para una empresa distribuidora hasta que ésta cerró. “Y muchos clientes me decían que necesitaban profesionales que les atendieran como yo hacía. No encontraban personas que comercializaran quesos con tanta pasión y tanto conocimiento del producto”.

La ilusión de dar el primer paso
Dieron el paso para emprender, y no limitarse a ser comisionista. “Reyes me convenció para dar el salto. Estando en la playa de Mazagón, ilusionados con la idea, empezamos de modo espontáneo a pensar posibles nombres, y me salió el de Quesonamores, porque para mí cada queso es un amor. Y fuimos a registrarlo. Poco después, en el Camino de Santiago, hablando de todo ello, en una parada cogí la tablet y empecé a dibujar una posible etiqueta, y así salió”. Al mes siguiente, ya teníamos la primera versión de la página web”.
Está muy agradecido “a la generosidad de Juan Labrador, buen amigo, propietario de la empresa de catering Espartel. Puso a mi disposición sus instalaciones de almacenes y cámaras frigoríficas. Yo le pedí que me dejara libre una balda. Pronto fue una estantería entera, y después dos, y seguía creciendo el interés por nuestro producto, y empecé a viajar por España para seguir descubriendo más productores artesanales. Cada vez hay más personas que valoran y prefieren lo que es diferente, singular, de mucha calidad”.
Comenzaron a afrontar la elaboración de etiquetas y del material de paquetería para quesos que, por término medio, les cuestan entre 20 euros y 25 euros cada kilo. “El queso que más vendemos es uno de oveja, de leche cruda, que se hace en Palencia y que comercializo desde hace 25 años”. Muchos son de gran tamaño, como un parmesano que pesa 40 kilos.
Primera fase de crecimiento
En su progresión, para seguir avanzando, solicitaron un registro sanitario a la Junta de Andalucía, y eso abocó a tener una sede propia. “En septiembre de 2025 la pusimos en marcha en una antigua nave de coches. La hemos transformado, hemos creado una sala blanca para cumplir todos los requisitos de control sanitario. Y lo dotamos de instalaciones frigoríficas, y compramos una furgoneta con cámara de frío”.
“Ha sido un gran esfuerzo de inversión y de trabajo, dedicados de lleno a esto durante meses, día a día, de lunes a domingo. También hemos invertido en un programa informático más completo para gestionar la logística, el ‘stock’, el etiquetado, la caducidad. Para optimizar y para la trazabilidad que necesitan nuestros clientes. Todo está dando sus frutos, y en 2025 facturamos unos 300.000 euros”.

Centrarse en una gama de clientes
Sus principales clientes son empresas de catering de la provincia de Sevilla que dan servicios a eventos con cientos de personas (bodas, congresos, grupos de invitados que viajan por incentivos, actos de presentación, etc.), o bares y restaurantes caracterizados por tener en su carta algunos productos ‘gourmet’. “Por ejemplo, uno de ellos es Antonio Bort, que es un chef de referencia, y opta por comprarnos los quesos. Esta gama de clientes, que optan por la máxima calidad y por el
producto exclusivo, nos permite tener un volumen de pedidos que garantiza la viabilidad de nuestra empresa”.
Su emplazamiento junto al nudo de carreteras de la SE-30 y la A-92 les permite tener más fluidez en sus recorridos de ida y vuelta tanto por la Sevilla metropolitana como en sus desplazamientos hacia otras comarcas y provincias.
Cómo mejorar el producto sin tocarlo
Están inmersos en una nueva fase de la planificación del desarrollo de su empresa y han transformado una parte de su local para crear una sala de afinado. “Los quesos se pueden afinar con cambios de temperatura, con cambios de humedad, con los mohos, con las curaciones largas sobre baldas de pino. Es decir: sin tocarlos, sin añadirles ingredientes, es posible mejorar más el producto. Esto nos va a permitir seguir creciendo, y fortalecer la reputación de nuestra marca”.
Ricardo Arenas es consciente de cómo cuidar todas las vertientes de su especialización. “Cada vez hay más gente que demanda queso de autor, y para aumentar la oferta no puede ser a costa de presionar a los productores, que suelen ser personas bohemias, enamoradas de su actividad, artesanos fascinantes. No quieren sentirse estresados con muchos pedidos ni que les digan lo que tienen que hacer”.
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