La experiencia de Nuria Guerra para que las personas emprendedoras vertebren bien todas las fases de su negocio

En el equipo de profesionales de Sevilla Emprendedora, Nuria Guerra destaca por su capacidad para mejorar la creatividad de los proyectos y probarlos en el mercado con metodologías ágiles

“Es un servicio público de calidad. Quienes acuden, flipan. Deben saberlo más personas para que también lo aprovechen. Cuando se emprende, es un lujo tener este acompañamiento por parte de profesionales con mucha preparación que enseñan, orientan y te dan su visión sobre cómo es tu proyecto y tu negocio”. Testimonio de Nuria Guerra Cubero, que forma parte del equipo de Sevilla Emprendedora tanto en su ámbito de docente en formación como en el de mentora en consultoría. Tiene gran experiencia en ayudar a que la voluntad de emprender se vertebre adecuadamente como un proyecto personalizado y bien enfocado.

“Una de las grandes satisfacciones de nuestra labor durante 20 años es pasear por Sevilla y ver abiertos negocios de personas que han pasado por el programa de Sevilla Emprendedora. Recuerdo perfectamente a la primera mujer con la que empecé a trabajar en el año 2004, y sigue teniendo su empresa de jardinería. Y una odontóloga. Y una tienda de regalos. Y muchas más con las que han forjado amistades después de haber estado juntos en ese proceso de crear su empresa. Pasan los años, y seguimos en contacto. Me llaman, me mandan mensajes. Son personas que están muy agradecidas, y yo también lo estoy porque me han aportado mucho”.

En su vertiente como formadora, Nuria Guerra Cubero participa sobre todo en los talleres que están al inicio del itinerario que se ofrece, como ‘Claves para emprender’, ‘Generación de ideas de negocio’, y ‘Diseño de modelos de negocios’.

Asegura que “la sesión informativa ‘Claves para emprender’, de dos horas de duración, es crucial. Informamos, por un lado, sobre todos los recursos que Sevilla Emprendedora pone a su disposición, tanto de formación como de consultoría, para que sepan cómo utilizarlos después. Por otro lado, les damos pautas para emprender, haciéndolo por fases, que es lo mejor”.

Autoconocimiento para ganar en seguridad y confianza

“El taller de ‘Generación de ideas de negocio’ es también importante. Emprender comporta un proceso de autoconocimiento y creatividad. La idea hay que analizarla, testarla y validarla. Después hay que ponerla en marcha, y saber comunicarla, y elegir la forma jurídica de la empresa. Y todo lo que tiene que ver con trámites de inicio y con financiación. Emprender no solo es tener habilidades técnicas. Es también un trabajo con tu fuero interno. Se necesitan seguridad y confianza. Para todo eso se ejercitan habilidades y competencias. Incluye saber gestionar sus emociones, sus altibajos. Todo eso es parte del aprendizaje. En estos talleres nos damos cuenta de qué se le da bien a cada persona, qué les gusta, cuáles son sus deseos. Y les orientamos para que cada cual se decante por lo que pueden vertebrar mejor”.

El equipo de Sevilla Emprendedora está acostumbrado y concienciado a ofrecer un itinerario adaptado a lo que requiere cada persona que contacta con este servicio municipal. “Hay personas que tienen las ideas muy claras y hay otras que llegan con la inquietud de emprender pero no han desarrollado una idea, no lo tienen claro. La mayoría sí tiene elegida la idea sobre lo que quiere hacer, pero padece muchas dudas porque no sabe cómo empezar. A todas las personas se las ayuda y las acompañamos en su proceso”.

Consejos para emprender o para posponerlo

Nuria Guerra Cubero valora positivamente que “crece la conciencia de que emprender no es darse de alta como autónomo. Emprender conlleva un proceso de analizar la idea, de darle forma, de tomar decisiones con criterio. Hay quienes se sienten atraídos por explorar una alternativa más respecto a trabajar por cuenta ajena. Es importante recalcar que en Sevilla Emprendedora no se obliga a emprender. Hay personas a las que les aconsejamos que no lo hagan porque consideramos que no es viable o que aún no es su momento. Eso también es una ayuda. Por ello animamos a que acuda más gente para informarse y para probarse con los que les ronda por la cabeza. Que no se queden con el runrún de ‘¿y si yo hubiera llamado?’, ‘¿y si yo lo hubiera intentado?”.


Ella es especialista en metodologías ágiles aplicadas al diseño del negocio, y todo lo que tiene que ver con creatividad e innovación. “Cómo analizamos el entorno y cómo diseñamos estratégicamente los proyectos. Además, quienes intervenimos como mentores tenemos una visión amplia que ayuda a madurar su idea, y les hacemos el diagnóstico, seguimiento y acompañamiento durante su proceso”.


Explica que “desde comienzos de este siglo empezaron a aplicarse con más intensidad las llamadas metodologías ágiles porque se tomó conciencia de que estaban desfasadas las herramientas que se utilizaban para analizar y para darle forma a los proyectos que emprendían. Basadas en elaborar un plan de empresa con planificación rígida a corto, medio y largo plazo. Y cuando se ponía en marcha la actividad, se constataba que el plan y la realidad eran completamente diferentes. Hoy en día las personas que emprenden están en un contexto de incertidumbre, y además en un mundo cada vez más cambiante. Por eso es mucho más acertado comenzar con algo pequeño, bien diseñado, que sirva para solucionar una necesidad concreta y probar cómo la acogen los clientes”.

En qué consiste iterar

La metodología Lean Startup es la principal que utiliza para aplicarse al diseño del modelo de negocio de cada persona emprendedora. “Las metodologías ágiles son innovación, y a la vez son sentido común. Todos los negocios empiezan poco a poco, y a partir de ahí van pivotando, la realidad es la que enseña. El Lean Startup consiste en experimentar por fases. Cada fase se llama iterar. Quien considera que puede tener un tipo de clientela, ha de crear una solución que tenga solo lo esencial, que no cueste mucho. Y en función del ‘feedback’ que saco de los clientes, darse cuenta de cuál tiene que ser el segundo paso. Qué debe potenciar y qué debe cambiar. Cómo afrontar los siguientes retos poco a poco”.
Las sesiones de consultoría pueden ser online o presenciales, y por la mañana o por la tarde. Son las personas usuarias las que eligen, viendo la agenda de horarios disponibles del equipo de consultoría para concertar las citas. “Suelen tener como duración una hora o una hora y media. Mentores y especialistas estamos coordinados. Por ejemplo, si hacemos un diagnóstico inicial y percibo que alguien carece de competencias básicas, se le deriva a formación en talleres como el de modelos de negocio. Y ya después se retoma la labor de consultoría para aportarle cuestiones concretas de su proyecto”.

Quienes contactan con Sevilla Emprendedora y en la cita inicial se constata que tienen su idea bien estructurada, se les pasa directamente a la fase de maduración. “Terminamos de perfilarle su proyecto, le ponemos en contacto con especialistas (de comunicación, de protección de datos, de innovación con inteligencia artificial, de captación de financiación, etc.). En mi labor como mentora, les acompaño en todas las fases del proceso. Están con especialistas, pero cuando quieren pueden volver a pasar por mí para comentar cómo van todos esos pasos, si se están cubriendo o no todas sus necesidades. Y, además, con nuestras dinámicas de grupo el programa de Sevilla Emprendedora les ayuda a encontrar conexiones y alianzas con otras personas que también están emprendiendo. Eso les refuerza mucho para no sentirse en solitario ante los retos que afrontar”.


Más personas extranjeras y más madurez para emprender

Percibe que en los últimos años ha aumentado el número de personas extranjeras que solicitan los servicios de Sevilla Emprendedora. “Muchas son inmigrantes procedentes de América Latina, de países muy diversos (Costa Rica, Venezuela, Perú,…), con perfiles muy diferentes entre sí. Algunas tienen muchos estudios, otros no. Algunas llevan más tiempo en la ciudad, la mayoría son personas que llevan unos pocos meses en Sevilla”.
Como denominador común, señala Nuria que “en general, tanto quienes han nacido en Sevilla como quienes han emigrado, llegan al principio con más madurez, con más conciencia sobre cómo han de trabajar su idea, con mejores ideas de negocio, y también con más ganas de aprender, con más sentido de la responsabilidad, con más compromiso de que hay que prepararse para el proceso de emprender. Están muy implicados en los talleres, totalmente concentrados. Tienen proyectos muy diferentes entre sí, desde ciberseguridad a montar una pastelería, y personalidades muy diferentes, eso enriquece mucho en las formaciones en grupo a todas las personas participantes”.
Nuria Guerra Cubero nació en Córdoba, y la mayor parte de su trayectoria profesional la ha realizado desde Sevilla. Comenzó a especializarse en el apoyo al emprendimiento a través de la cooperación internacional. Su primera experiencia fue en Guatemala, gestionando un proyecto de microcréditos para mujeres, y después en Perú orientando en proyectos de comercialización de productos. Para todo ello, cursó un máster en dirección estratégica, Cuando retornó a Andalucía, participó en la gestión de un proyecto de microcréditos, “visitaba proyectos de todo tipo, analizaba su viabilidad, y realizaba toda la labor de formación y de acompañamiento de las personas emprendedoras”.